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JOHN DOE Y SLIM CESSNA´S AUTO CLUB: SALA CARACOL 11 DE ENERO DE 2012
January 26, 2012 04:58 AM PST
Cuando leáis las palabras sobre este doble cartel ya habréis tenido acceso a la entrevista que realizamos a Slim Cessna un par de horas antes o algo más de su concierto. De ella, saqué mi opinión reforzada de que es un tipo muy inteligente y con una personalidad que se extiende por toda su banda. Pero antes escribamos un poco sobre uno de sus héroes, hablo de un telonero de lujo, si se quiere llamar así, de nombre John Doe.
Hemos seguido a este hombre continuamente, si bien no con asiduidad, sí hemos estado al tanto de todo lo que cocinaba en forma de canciones. Lo llamo telonero sobre todo porque me pareció que fue la actitud que tuvo de enfrentar su concierto, cosa que no es mala pero nos perdimos al tipo de actitud brillante que domina el concierto, no solo con su palabra sino con su actitud de perro viejo, justo lo que ocurrió en su actuación del pasado Rocky Mountains junto a The Sadies.
Eso no quita para que yo disfrutase de un concierto repleto de varios de sus temas más redondos. John Doe es un clásico, tal vez underground a nivel de público pero no así respecto a otros artistas, solo tenéis que ver toda la gente que ha querido colaborar con él, tanto joveznos como artistas con los que probablemente ha compartido viejas batallas: Kristin Hersh, Smokey Hormel, Neko Case, Dan Auerbach, Dave Alvin, Steve McDonald, etc
En Caracol tiró del repertorio fundamentalmente de sus últimos discos y de una formación peculiar si se quiere, en la que se disfrutó mucho de la pedal steel, la danesa Maggie Bjorklund, reconocidísima incluso en U.S.A y también de una cantante femenina que ayudó a John a acercar a su formato de estudio canciones-dueto como son “Highway 5” o “Ready”, la primera de ellas, de mis preferidas del concierto. Me resultó interesante descubrir precisamente que Maggie con su pedal steel casi parecía hacer el efecto contrario, conformar unos arreglos en algunos temas que lo alejaban de sus hermanas de estudio, como por ejemplo ocurrió “There´s a Hole” que perdió su contundencia a favor del delicioso sonido sacado de las cuerdas de la steel.
Por otro lado, el formato fue muy parecido a lo que podemos encontrar en sus discos de los últimos años, canciones de una actitud más punk y otras en las que John Doe puede llegar a sonar como soberano baladista, de forma absolutamente positiva, como fue el caso de “The Golden State”, por ejemplo. Sigo pensando que John Doe tiene una voz muy personal y con una capacidad muy fina de transmitir sentimientos y precisamente puede que sea en estas canciones de matices más relajados donde se puede apreciar mejor.
En resumen, atendiendo a lo puramente musical, una gozada de telonero, sobrio y simpático. Ojalá, hubiese tenido más tiempo para desarrollar el concierto al completo.
Por otro lado, eso es lo que hicieron precisamente Slim Cessna´s Auto Club. Tras verles en el festival ACTUAL, con una versión reducida de su repertorio, el hambre de sus canciones era aún mayor. En Caracol ofrecieron en hora y media una versión más oscura (sobre todo por algunas perlas que no llegaron a interpretar en Logroño) y más macarra.
La versión en directo de Slim Cessna´s es sorprendente y diría que disfrutable hasta para aquella gente que no conoce su música e incluso a la que ésta no dice nada en disco. Ello es fundamentalmente porque tanto su líder, como su mano derecha Munly Munly aportan desde el underground un concierto teatral, íntimamente ligado a sus canciones y probablemente también a su forma de pensar. Eso es muy bueno, dos tipos que parecen muy diferentes, con muchos puntos en común que de alguna forma se influyen para intentar darse caza de alguna forma, una especie de autos locos cuya competición es alcanzar un clímax mayor. Algo de lo que puede ser simbólico cuando pelean por llevar el micro cada vez más alto en la canción “That Fierce Cow Is Like Common Sense in a Country Dress”, algo que hicieron (lo del micro) en Logroño, no así en Madrid.
Por otro lado, a nivel musical, por no hablar de las voces, que es obvio, en su última visita, me he dado cuenta de lo fundamental que es su guitarrista Dwight Pentacost. Con su doble mástil, unas veces funciona como apoyo fundamental de las canciones, para que estas no se pierdan y en otras ocasiones crea el ambiente perfecto para que la festividad más absoluta se transforme en oscuridad. En estos casos, muy bien acompañado por Robert Ferbrache con los teclados. Me encantó, por ejemplo “Jesus is in my Body”, porque demuestra lo que ya demuestran sus discos, que en su estilo no hay una sola lectura, que su música es muy amplia y que, si bien se puede bailar, también se puede disfrutar de una forma muy diferente. Si hubiese que hablar de auténtico clímax, como ya hemos dicho, me quedo con esta.
Esta vez sí, pudieron introducirse entre el público unas cuantas veces, para disfrute de este, e incluso llegaron a ponernos de rodillas. Me sigue pareciendo fundamental, no ya que tiren de gospel, si no que haya una actitud completamente punk en su forma de actuar, que transmite energía de forma que se genera adrenalina.
La festividad más absoluta puede llegar de dos formas. Haciéndonos bailar, siendo este el caso de “Hold my Head”, donde te hacen mover los brazos a su son, cosa casi imposible de pensar al escuchar el comienzo de la canción o con lo que es su clásico final, el temazo que cierra su obra The Bloody Tenant, estoy hablando de “He, Roger Williams” que les transforma en esos Blues Brothers convenientemente mezclados con Buster Keaton y que te hacen, no solo sonreír si no seguirles cualquier tipo de juego que te propongan.
En definitiva, Dwight, Slim Cessna y Munly Munly han creado un grupo único. Lo es. Si aparte de disfrutar de sus conciertos, puedes hacerlo con sus discos, bien por ti. Quiere decir que has quedado bendecido. Serás de esa gente que se puede pasar horas escuchando a Tom Waits, a Woven Hand, a Kyuss o a P.J. Harvey. Que retoma los discos independientemente de su actualidad y se sigue asombrando con ellos como yo me asombro y disfruto, después de haberles visto tres veces en directo, de lo que oigo y veo en los conciertos de Slim Cessna´s Auto Club. ENTREVISTA SLIM CESSNA´S AUTO CLUB
January 22, 2012 07:58 AM PST
El pasado día 11 de enero tuvimos el enorme placer de someter a un tercer grado a Slim Cessna, cuyo grupo nos ha dado muchas alegrías en el último año, tanto en directo como en estudio. Como su carrera es larga, al igual que nuestra entrevista, preferimos dejaros directamente con ella, no sin antes agradecer a Ágata del programa de Radio Utopía “Crímenes Futuros” así como a Aitor, nuestro colaborador y a Miguel de Houston Party, sin los cuales lo presente no hubiese sido posible.
Nosotros: Bienvenido a Madrid
Slim Cessna: (sonríe) Sí, es nuestra segunda vez en Madrid
N: Sí, os vimos el año pasado, en la sala de mármol
SC: Sí, el museo, con todas esas columnas y el mármol, era extravagante,…( Risas)
(NT: el concierto tuvo lugar en Mayo del 2011 en la Sala de Columnas del Círculo de Bellas Artes)
N: Bien empecemos. Vuestra discografía es un tanto atípica, al menos al principio. Un primer disco en estudio auto producido y otro en directo pero con canciones nuevas, que no es algo habitual, lo que quiere decir que pasaron unos cinco años entre un disco de estudio y otro. ¿Qué sucedió en todo ese tiempo? ¿Os dedicasteis a otros proyectos, giras?
SC: Bueno, no giramos de hecho. Hicimos algunos conciertos aquí y allá fuera de Denver, pero éramos más una banda local. No fue hasta el 2000, cuando editamos nuestro primer álbum para Alternative Tentacles, y eso nos hizo pensar en ser una banda más allá de la escena de Denver. Pensamos:”Ahora tenemos un disco editado internacionalmente, quizá deberíamos hacer algo al respecto.
N: ¿Cómo es que grabasteis ese disco en directo con canciones nuevas entretanto?
SC: Bueno, eso fue porque estábamos intentando grabar ese material en estudio, y no funcionaba, nos estábamos quedando sin dinero, así que decidimos grabar un concierto (risas). Pero sonaba realmente bien, pero el disco está descatalogado, es muy difícil de encontrar, nuestro sello nunca lo relanzó, y nosotros nunca lo reeditamos. Quizá alguna vez lo hagamos por diversión.
N: Estaría bien, porque es casi imposible de encontrar.
SC: (ríe) ¿Lo habéis escuchado?
N: ¿”American Country Music Saved Her Life”? Sí, lo hemos escuchado
SC: Ah, bien, bien. Es un buen disco…
N: Sí, especialmente las voces, no porque tú estés aquí (risas), pero las voces están geniales en ese disco
N: Tenéis una manera muy curiosa habilidad para mezclar diferentes estilos en vuestras canciones, y tratáis temas serios como religión pero con cierto sentido del humor. ¿Creéis que esto en concreto puede suponer un problema con parte de vuestra audiencia? A veces la gente puede ser demasiado sensible con estos temas.
SC: Sí que creo que nos lo ha hecho más difícil. Pero que podemos hacer, eso somos (ríe). Pero creo que tienes razón, sí que ha sido más complicado, para llegar a una audiencia más amplia… pero la gente que nos sigue es muy leal, porque aprecia la honestidad y la integridad de esto, porque eso somos, viene de quienes somos, de eso van las canciones
N: ¿Esos temas aparecen en vuestras canciones por que lo vivisteis? ¿Tuvisteis una educación religiosa?
SC: Totalmente
N: Para vosotros entonces no es algo tan serio, es parte de vuestras vidas…
SC: Sí, con ello crecimos .Consideramos lo que hacemos como música Folk, más que nada. Contamos historias sobre nuestros orígenes, las cosas que conocemos, de dónde venimos, la gente que conocemos, nuestra tierra, Colorado, donde crecimos, así que eso hacemos.
N: Volviendo a vuestra variada mezcla de estilos aunque fundamentada en el Folk, lo mezcláis con diversos tipos de música, incluso Folk europeo (aunque bueno, el Folk, americano viene del europeo)
Slim Cessna nos interrumpe
SC: Totalmente, por eso mola tanto estar aquí tocando ahora.
N: Quizá podríais intentar incluir algo de Folk español en vuestra música
SC: ¡Claro! (entre risas)
AAA: ¿Tanta variedad en vuestra música es consciente o es más bien algo que os sale natural?
SC: Bueno, es difícil de responder. Cuando empezamos queríamos ser una banda de country, pero quizá porque no éramos muy buenos en ello poco a poco nos convertimos en lo que somos, no sé si pensamos mucho en ello. No digo que todo saliese con naturalidad, no es que sea fácil, pero no nos paramos a pensar si esto va a ser esto u otro tipo de música, es más bien construido a partir de las palabras, Munly escribe la mayoría de las letras, es un gran contador de historias (storyteller), así que componemos la música que case con la atmósfera que cuenta la historia, si tiene sentido. Y como sea que ocurra, estamos influenciados por un montón de cosas diferentes, especialmente ahora, con la televisión y todo eso como, por ejemplo, la música bluegrass, en esa parte del mundo que no sabían nada de lo que había más allá de sus montañas, tenían su música, pero cuando crecimos, pues todo estaba a nuestro alcance, así que todo encaja con naturalidad.
N: Entonces todas vuestras canciones, comienzan con una historia y después añadís la música
SC: La mayoría sí, no siempre…
N: Creo que es hora de hablar de vuestro último disco, “Unentitled”. Dicen por ahí que es vuestro disco más pop o accesible. ¿Estás de acuerdo?
SC: Sí, creo que hasta nosotros lo hemos dicho (risas). Sí, es bastante pegadizo…
N: Eso pensamos pero ya teníais canciones así antes
SC: Sí, pero eran mucho más largas (risas). Así que no podemos llamarlos álbumes pop.
N: ¿Tiene algo que ver Robert Ferbrache en todo ello?
SC: Sí, anda por aquí, toca los teclados con nosotros (N de T: en la actual gira).
N: ¿Tiene el algo que ver con ese sonido? O sea, más allá de que sea el productor, ¿ha cambiado algo?
SC: Sí, probablemente. Ya sabes, su música favorita son The Carpenters, ABBA, más bien la calidad de la producción de esa música es lo que le gusta, en cierta manera puedes escucharlo en nuestros discos, sobre todo cuando lo sabes, por ejemplo en esa doble capa de voces de Karen Carpenter. Él usa toda esa clase de trucos que aprendió de los discos de pop de los 70 (risas)
N: Eso es algo que mola en vuestros discos, son muy importantes, también en directo, ya que todos cantáis, así que es muy importante que suenen bien
SC: Claro, claro
N: Tenemos mucha curiosidad por el arte del disco. ¿Qué es la iglesia que sale en la portada y el enigmático dibujo interior con la aguja invertida? ¿Tiene algún significado?
SC: No, creo que es importante, también en nuestras canciones, que tomes lo que quieras de ellas. Nuestra música tiene muchas capas, hay muchas cosas que pueden estar ocultas bajo ellas, y poder transformarlas en lo que tú quieras. O sea, puede ser tanto el Armagedón o el fin del mundo, como lo último que se mantenga de pie en ello.
N: O sea, ¿qué está abierto a interpretación para vosotros? ¿Pensar lo que cada uno desee, os parece bien?
SC: Sí, a mí también me gusta, me gusta pensar que darle diferentes significados lo hace más interesante. Incluso cuanto estamos haciendo una nueva canción, siempre pienso que podemos darle otra vuelta, diferente a lo que sea que Munly tratase de decir, o quizá la banda tenga la suya propia, y eso se puede aplicar con libertad a lo que pensamos, entonces se resuelve solo, funciona por sí mismo, y eso se convierte en los Auto Club. Tenemos nuestras propias interpretaciones incluso de lo que hacemos (risas). Así hay algo de misterio, haces que la gente hable de ello, piense en ello y quizá así prestan más atención.
N: Vuestra música es muy misteriosa, incluso en los títulos de las canciones. Hay algunos que nos resultan muy extraños y a veces surrealistas. Como, por ejemplo That Fierce Cow is like Common in a Country Dress, Three Bloodhounds Two Shepherds One Fila Brasileiro…Son títulos que piensas, pero, ¿esto qué es? ¿De qué hablan? (risas)
SC: Sí, es divertido tratar de averiguarlo (más risas)
N: ¿Nos puedes explicar de donde vienen?
SC. Sí, ¿cuál queréis saber en concreto?
N: That Fierce Cow is like Common Sense in a Country Dress…
SC: Bueno, esa puede ser muy literal si quieres. Está en la letra, el personaje que interpreto es este tipo enorme, no muy agraciado que le gustan "cosas" y no sabe cómo conseguirlas a no ser que se vista como una mujer, se disfraza para conseguir favores de los hombres, conseguir cosas, collares, chocolatinas. Y pues eso, es una vaca brava con un vestido country. Te lo puedes tomar así de literal, pero no tienes por qué (Risas)
N: ¿Qué es un Fila Brasileiro? Sabemos que es una raza de perro, pero, ¿en la canción?
SC: Es una raza brasileña, probablemente la más peligrosa y agresiva que existen el mundo. Es muy difícil tener uno como mascota, pero se usaba en Brasil para rastrear nazis, o gente que escapaba allí, o simplemente como perro de presa, pero uno muy agresivo y peligroso. Así que básicamente la historia de la canción, es que existe esta especie de bestia inmunda en las tierras de un granjero, y este lo intenta cazar con todo tipo de perros, y solo le queda uno que sea capaz de conseguirlo. Lo manda tras él y funciona por fin.
Ni el mismo Slim Cessna puede reprimir las risas mientras termina de contar la historia
N: Otra genial historia del mundo rural
SC: ¡Sí!
N: Parece que en este disco se consolida una formación más estable. ¿Lo sientes así? ¿Os veis juntos durante unos cuantos discos más?
SC: Bueno, si conoces nuestros discos y nuestra trayectoria, hemos tenido mucha gente entrando y saliendo, como Danny (Danny Pants, contrabajista) que estaba, se fue y ahora ha vuelto. Bob (Robert Ferbrache, productor, teclista&hellip
N: Eso esperamos. Hablemos de vuestro anterior disco, “Cipher”. El título nos recuerda a la película “Angel´s Heart”. En ella, el personaje interpretado por Robert De Niro se llama Louis Cipher, un juego de palabras referente a Lucifer. ¿Hay una vez más una doble lectura referida al Diablo y a un código secreto en el disco? El mismo cuervo de la portada es una referencia a Satán o al mal en algunas culturas, como la celta.
SC: Totalmente. Todo el disco está basado en eso en realidad. Incluso las propias canciones son una respuesta a la gente que nos hace el tipo de preguntas que me habéis hecho, de qué va esto o lo otro. Pero podría haber muchas respuestas diferentes , e incluso el código es algo que tienes que desentrañar a veces para comprender,¿entiendes? Incluso nosotros tenemos un código que desentrañar para saber de qué diablos estamos hablando. Incluso en la Biblia. Para mí está basado en descifrar cosas, para unos un mismo verso significa una cosa y para otros otra, porque tienes este código secreto que nadie entiende realmente, entonces unos deciden que no les gusta la interpretación que hacen los otros del código y hay guerras y se produce este ridículo embrollo.
Pero el disco (sonríe) es un código secreto, y hemos creado nuestra propia clave
N: Pues la próxima vez que te entrevistemos ya te contaremos lo que significa para nosotros. Solo por reírnos un rato (Risas)
SC: Bueno, nos divierte joder a la gente, no en un sentido malo o mezquino, pero nos flipa ver a la gente teniendo que pensar en ello, más que con las demás bandas o canciones. Nos gusta retar a nuestro público y sabemos que a ellos les gusta ser retados, así que funciona en ambos sentidos.
N: ¿Algún otro de vuestros discos es también conceptual?
SC: De hecho, todos nuestros discos a excepción de los 2 primeros lo son, desde Always say please and thank you se pueden tomar como un todo, más que una colección de canciones, todos lo son. Hay ideas y conceptos para crear un conjunto.
N: ¿”The Bloudy Tenat Truth Peace” (2004) es sobre Roger Williams?
SC: Está basado en el diminuto estado de Rhode Island, que te lo cruzas en coche en 45 minutos, pero hay mucha historia americana en él. Es sobre la fundación de la primera Iglesia Baptista en el siglo XVII por Roger Williams en Providence. Cranston (canción del disco) es una ciudad de Rhode Island. Hay más historias, pero nos tomamos nuestras libertades con la historia, es mucho más divertido. Y también es lo que hace la música folk, tu creas tus propios mitos y es…(se queda pensativo).
N: ¿Queréis crear vuestros propios mitos?
SC: Creo que eso es mucho más excitante, y creo que es lo que todos hacemos. Como cuando cuentas una historia súper excitante de cuando eras pequeño, que seguramente no lo fue tanto, pero crece con el tiempo y se convierte en una historia diferente, algo quizá más importante de lo que realmente fue, o incluso cambias los nombres y ni te das cuenta, porque tu memoria te traiciona… Incluso la Biblia, es el mismo caso. ¿Como sabemos todo? O sea, confiamos en alguien que escribió algo a lo largo de los años. Como el Antiguo Testamento, muchas de esas historias se han transmitido oralmente y alguien acabó escribiéndolas un montón de años después. Y lo que hagamos de esas historias se convierte en nuestra propia historia, en nuestro propio mito.
N: Así que, ¿os veis a vosotros mismos como storytellers (contadores de historias)?
SC: (Rotundamente) Sí.
N: En la vieja tradición de la música folk…
SC: Y todas esas canciones folk. En realidad no ocurrió así, ¿sabes? Es una versión glorificada de algo que probablemente no fue tan excitante.
N: ¿Cómo que Robert Johnson no vendió su alma al diablo? (risas)
SC: Sí, pero es divertido. Así somos, así es la gente, es lo que hacemos. Soltamos mentirijillas piadosas, se transforma en otra cosa y se hace realidad.
N: Hemos hablado de películas antes, seguro que os gustan. Si hubieseis tenido la oportunidad de haber grabado la banda sonora de una película, cualquiera que se te ocurra, ¿cuál hubiera sido?
SC: ¿Cualquiera que se haya hecho?¡Vaya, que difícil! ¡Oh Dios! (Piensa.) Creo que nuestra música quedaría de maravilla en una película de los hermanos Coen, no se cual de ellas. Quizá, si se hiciese una película sobre “Meridiano de Sangre” (ríe). Bueno, me lo estoy inventando, es algo que no ha ocurrido y de lo que nadie ha hablado. El libro “Meridiano de Sangre” de Cormac McCarthy, el autor del libro en que basaron los Coen “No Es País Para Viejos”, me estaba imaginando que si se hiciese una película de este libro…
N: Bueno, están cerca, está de moda.
SC: Bueno, me ha venido a la cabeza porque resulta que lo estoy leyendo ahora. Pero si hacen la película, ojalá nos pidan que hagamos la banda sonora. Eso estaría genial. Es un western, feo, sucio. No sucio, pero hay mucha suciedad y muerte en él.(Risas).
N: Es una de sus primeras novelas. Es muy dura…
SC: Sí que lo es. Es una escritor con muchas referencias que descifrar , muy difícil, tienes que leer las páginas una y otra vez para averiguar de qué habla.
N: Yo he leído hace poco dos de sus novelas, “La Carretera” y “No Es País Para Viejos”
SC: “La Carretera” es fantástico
N:¿En qué año se unió Jay Munly a SCAC? ¿Cuándo comenzasteis de nuevo en el 2000?
SC: Munly, Dwight (Reverend Dwight Pentecost, guitarrista) y Danny (Danny Pants, contrabajista) se unieron en el 98, me parece. Quizás en 1999, justo después del disco en directo del 98.
N: Cuando empezó al banda propiamente dicha.
SC: Sí, después del disco en directo hubo un gran cambio, en él solo estábamos Rumley y yo. Hubo gente que se fue, otro que ya no podía continuar, porque queríamos crecer, ser algo más que una banda local.
N: Así que más o menos desde el 2000 habéis sido los mismos
SC : Más o menos. Hemos tenido otros miembros, pero Dwight, Munly y yo hemos estado siempre desde por lo menos 1999.
N: ¿Existió desde el principio esa interacción entre Munly y tu sobre el escenario? ¿Fue siempre así?
SC: No, no siempre fue así. Ha ido creciendo con nosotros, con la banda. Nos convertimos en lo que hacemos ahora tras 13 o 14 años haciendo esto, evoluciona constantemente, y probablemente será diferente dentro de 5 años también, siempre cambia. Y espero que no cambie mucho más, porque me duelen las rodillas y ya estoy listo para dar el paso, sentarme en un taburete con una guitarra acústica y actuar conforme a mi edad. (risas)
N: ¿Y tocar canciones folk de forma genuina, solo la guitarra y ya?
SC: (Riendo) Tocar folk de forma genuina, sí. Algún día. Nos lo pasamos genial,¿sabes?, pero es un trabajo duro hacer este show cada noche es, no se, no puedo compararlo a nada más. Hora y media cada noche de intenso trabajo, sudor, magulladuras, y al día siguiente, la banda hecha polvo, mirándote mal…Antes era mucho peor, solíamos tener caídas increíbles desde, yo que sé...(risas). Pero, no sé, eso pasa, nos lo queremos pasar tan bien, crece y es como una competición, Munly y yo compitiendo por hacer el mejor show posible o, yo que sé, no sé lo que es…
N: Parecéis unos extraños hermanos gemelos o algo parecido. Como unos Blues Brothers oscuros (Risas)
SC: Es bastante cercano. Yo le consideraría un hermano, no de sangre, pero el es mi hermano,¿sabes? Es mucho más una familia que amistad entre Munly, Dwight y yo.
N: Hay un componente teatral en la interpretación de vuestras canciones, especialmente esas en que os respondéis uno a otro, adoptáis ciertos roles, el pecador, el redentor, parecéis predicadores por momentos. ¿Creéis que es la mejor manera de mostrar vuestras canciones en directo, se trata de ofrecer algo más que la banda tocando y ya?
SC: No sé si es mejor o no, pero para nosotros es más divertido (risas). Y creo que es una experiencia para el público también. Creo que se ha convertido en lo que hacemos, y no es algo que hayamos discutido, hablado sobre ello o planeado, simplemente ocurrió, como algo que pudo ocurrir en un concierto hace 10 años y creció hasta lo que es ahora. Y ahora hay ciertas cosas que hacemos cuando tocamos una canción más antigua, hay cosas que hacíamos y seguimos haciendo, así que es casi como actuar en una obra en ese momento. Aparte de eso creo que el show es bastante espontáneo, pero sí que hay elementos rutinarios en él.
N: Nos gustaría ir un poco al pasado. Queríamos saber acerca de tu relación con The Denver Gentleman (TDG). ¿Compusiste algo? ¿Participas en algo de lo que se ha grabado posteriormente?
SC: No, estuve en esa banda antes de formar los Auto Club. Era el batería, algo parecido a un segundo vocalista y coescribí algunas cosas, pero aprendí tres acordes a la guitarra y decidí formar mi propia banda (risas). Es lo que quería hacer. Y el bajista de TDG entonces, Frank Hauser Jr. , se unió a mi banda también. Pero en el disco, creo que solo salió uno. Toco en algunas canciones y en otras no.
N: ¿Crees que The Denver Gentleman fueron el comienzo de algo dentro de la escena musical de Denver, de la que forman parte 16 Horsepower y vosotros, o más tarde Wovenhand, Jay Munly, Devotchka o Tarantela?
SC: De alguna forma lo fue pero, honestamente, creo que todo eso ocurrió antes de TDG. Mi primer grupo, Bloodflower, David Eugene Edwards estaba en ella, Jeffrey Paul de TDG, yo y otras dos personas, creo que fue entre 1985 y 1988. TDG tuvo muchos cambios de miembros, idas y venidas, el nombre, cambios de estilo. Pero no sé, muchos de los que formamos la escena musical de Denver nos conocemos desde niños, así que es una relación también extramusical, y la razón que nos conocemos son los gustos comunes, como cualquier otro adolescente, te fijas en la gente que lleva las camisetas de los músicos que te gustan… Con Dave me junté porque pertenecíamos a la misma iglesia, ya sabes, crecí en una familia muy religiosa, igual que él. Así que dentro del grupo de actividades de los jóvenes de la iglesia, nosotros éramos los que teníamos los gustos musicales más raros, y por eso nos hicimos amigos. Creo que hay una influencia mutua, ¿sabes? Y resulta que ambos continuamos haciéndolo. Decidimos de jóvenes que esto era lo que queríamos hacer y tiramos para delante.
N: ¿Crees que por eso que tenéis unas raíces similares en todas las bandas, algo que os conecta, una determinado estética y base musical?
SC: Si. Y también en cuanto a la religión, porque todos venimos de ahí.
N: Pero creemos que vuestra música es muy diferente…
SC (pensativo): Bueno, puedo ver el parecido, pero también siento que es muy diferente. Tenemos raíces similares, como The Birthday Party o The Gun Club…y creo que puedes escuchar influencias en nuestra música y compararlas con las de otras bandas de Denver. Cada uno las presentamos a nuestra manera.
N: ¿Te gusta The Jeffrey Lee Pierce Proyect?
SC: ¿El tributo? Si, mucho. Y ojala me hubiesen pedido participar (Risas). ¡Soy un gran fan! Si que conocí, y podría llamar ahora a mi amigo, y es increíble para mi, realmente no sé cómo pasó, Kid Congo Powers, uno de los guitarristas más innovadores de todos los tiempos, al menos en la música que a mí me gusta. Hemos tocado juntos, ya sabes, mola… (Risas) ¿Y sabéis que más mola? Que ahora mismo está tocando John Doe, y es uno de mis héroes de juventud.
(Mientras hacemos la entrevista John Doe, artista invitado de la noche está probando sonido sobre el escenario)
N: ¿Vosotros tocasteis con Johnny Cash, ¿no?
SC: Si, abrimos para Johnny Cash hace mucho ya, en 1996. No fue en Denver. Éramos más que nada una banda local, pero de vez en cuando viajábamos a ciudades cercanas, e hicimos un show con él en Las Vegas, en el 96, creo (duda). Hace mucho ya, quizá el 95.
N: ¿Y como era? ¿Hablásteis con el?
SC: No. Se bajó de la limusina, entró por la puerta de un lado del escenario, tocó y al terminar salió por la misma puerta, entró en la limusina y se fue (risas). Pero sí que nos relacionamos con su banda, y eran todos muy majos. Aun así puedo decir que teloneamos a Johnny Cash. No, no le conocí, pero, ¿cuantas bandas pueden decir eso? Eso queda bien en el currículum (risas).
N: ¿Y como es eso de haber tocado con uno de tus héroes y ahora con otro? ¿Cómo te sientes?
SC: Oh, pues muy bien. Especialmente en el caso de Johnny Cash, que fue la primera vez que nos pasó algo así, hace que te replantees las cosas. Porque eran los comienzos de nuestra carrera, ni siquiera era una carrera aún, solo éramos una banda local de Denver, pero hace que pienses un poco más allá: “oye, a ver qué podemos hacer con esto”. Así que está bien conocer a esta gente que han sido una gran influencia para mí. Y tener la oportunidad de tocar con ellos es un gran momento para mí. N: Estáis haciendo una gira bastante larga por España y un tanto diferente, a veces como teloneros, otras como artistas principales, con diferentes teloneros. Contadnos qué os parece y qué diferencias encontráis entre los distintos públicos. SC: Creo que estas diferencias son buenas en una gira. Es bueno tener un equilibrio. Si solo encabezas conciertos en club es difícil llegar a mayores audiencias. Está bien, tocamos en este festival para unos miles de personas hace unas noches en Logroño. ¿Quién sabe lo que puede hacer por nosotros? Pero incluso la atención que prestan los medios a estos eventos, tocamos en el Turbo Rock Festival el año pasado, y tuvimos muy buenas críticas de revistas y otros medios. Así que estas cosas ayudan, llegan a más gente que cuando encabezas tu propia gira de clubes. Con suerte ayudará a correr la voz y más gente sabrá quiénes somos y podrán interesase, porque habrán oído de alguien que somos buenos o en algún festival al que vas a ver a otra banda y resulta que nos ves también a nosotros. N: ¿Es un reto para vosotros tocar para una audiencia que no es la vuestra? SC: No, lo damos por hecho… ya lo hicimos antes, así que… N: Y ahora, ¿cuales son los planes para este año? ¿Seguiréis de gira, quizá grabar un nuevo disco u os centraréis en otros proyectos? SC: Me parece que no hay ninguna gira planeada tras esta, nos volvemos a casa a finales de Enero. Creo que tenemos 4 o 5 meses libres, lo que está bien, porque hace bastante que no nos tomamos un descanso. No se lo que vamos a hacer, pero volvemos a Europa a finales de mayo, no se si vendremos a España. Tocaremos en el Reino Unido si Dios quiere, un festival en Bélgica, así que volveremos a girar en Mayo. Y después tenemos un par de giras por los EEUU para el próximo verano. Creo que posiblemente trabajaremos en material para un nuevo disco, a ver que sale, aunque no creo que grabemos nada, sí que empezaremos a trabajar algunas cosas. Quizá trabajemos en otros proyectos. Todos tenemos un montón de movidas, otras bandas y asuntos diferentes.
N: Y tu, ¿tienes algún proyecto paralelo? SC: Si, tengo algunas historias. Dwight, Munly y yo tenemos una banda llamada Denver Broncos U.K., y si que tenemos la esperanza de grabar un disco algún día, nunca tuvimos tiempo y quizá este sea un buen momento para conseguirlo. Es bastante tranquilo, al contrario que los Auto Club, folk más tradicional, contar historias así sentados en el taburete (Risas) y estar muy sosegados, pero las historias son parecidas. N: Nos piden que terminemos, así que… SC: ¿Ah, si? ¿Qué os han dicho? N: No pasa nada, hemos hecho casi todas las preguntas que deseábamos. SC: ¿Venís al concierto esta noche? N: Si, claro. SC: Nos vemos allí Texto: Aitor, Agata, Asier Foto: http://stevemclean.blogspot.com Nuestro primer programa del año, bajo la fiebre de los conciertosJanuary 20, 2012 02:48 AM PST
The Donkeys - Born With Stripes DÍA 7 DE ENERO DEL ACTUAL 2012: SLIM CESSNA´S AUTO CLUB
January 19, 2012 01:05 AM PST
Para el que esto escribe, si hubo, entre los muchos conciertos de calidad del año pasado, uno que sobresaliese, fue el realizado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid por esta banda, tan necesaria en nuestros días. Por eso, y por verlos actuar en un recinto de mayor capacidad, había ganas de enfrentarse a la experiencia de uno de esos grupos que al menos en lo personal hace que transcienda. Al menos en tu mitología personal musical
Slim Cessna´s Auto Club hacen una música que es como una píldora, mitad cicuta, mitad miel. Puedes comerte un trozo u otro y se te puede indigestar o no. Lo mejor es tragártela entera y ver las estrellas, pero sus conciertos son otra cosa, son una actuación.
Vayamos a lo que presenciamos en Logroño, que fue, si bien una versión abreviada, eso no quiere decir que estuviese descafeinada. Ni mucho menos. El principal inconveniente es sobre todo, un tema de repertorio porque por lo demás, encuentras sus componentes habituales. Teatralidad, algarabía y retazos de otras cosas: religión, pantomimas y grandes interpretaciones. Da igual, en versión estadio o en versión sala, se comen el escenario y también al público.
Curiosa diferencia respecto a una sala, es el hecho de comprobar que por cuestiones técnicas (longitud de los micrófonos), ni Munly, Munly, ni Slim Cessna, pudieron incorporarse entre el público como suelen hacer. Pero, ¡ey, no hay problema!, hay un foso, y en el foso, fotógrafos, ¡y personal de seguridad!. Es impagable ver a Munly Munly abrazado durante un par de minutos a uno de los fotógrafos (se ganó el cielo) o intentando que seguridad bailase con él.
Por otro lado, el sonido adoleció, al contrario que el día anterior, de ciertas deficiencias y fue bastante irrespetuoso con Robert Ferbrache, que hacía las labores con el piano y la pedal steel, por lo que no se oyeron demasiado y es una pena porque a veces aportan cierto ritmo trotón y otras, cierto ambiente tenebroso, según en qué canción nos encontremos.
Como inicio de gira, nos encontramos también con unos Slim Cessna´s que darían un concierto de tonos diferentes y tal vez más completos en la sala Caracol de Madrid, pero aquí vimos una preponderancia desenfrenada de un cariz aún más festivo. Tal vez la iluminación y un recinto de grandes proporciones también ayudasen a ello.
La impresión general es que, ante un público en su mayoría bastante neófito, gustaron y se gustaron, yéndose tranquilamente a los camerinos con el sabor de un concierto muy bien hecho y que nos dejó con ganas de más. Menos mal que nos pudimos saciar unos cuantos días después. Pero eso es otra historia, que será contada más adelante. DÍA 6 DE ENERO DEL ACTUAL 2012: CORIZONAS Y SHARON JONES & THE DAP KINGS
January 15, 2012 08:28 AM PST
El primer día que nos presentamos en el festival ACTUAL y un éxito de público estupendo, con un Palacio de los Deportes a rebosar y que hacía presagiar la gran noche de viernes que fue con dos grupos hechos para mover, remover y agitar nuestro esqueleto.
Empezando por el principio, decidimos sentarnos (hasta nosotros nos sorprendimos) para contemplar la actuación de Corizonas. Ya sabéis, Los Coronas, grupo eminentemente instrumental se junta con Arizona Baby, que venía pegando fuerte (les recordamos como teloneros de Chris Isaak, por ejemplo) y les acaba gustando su compenetración así surge Corizonas. El concierto, como ya he comentado se trufa de versiones memorables y movidas, incluso cuando tienden hacia un aire psicodélico. Hasta “Supernaut” de Black Sabbath cae en las redes de una versión deliciosa, hecha para dejarse los zapatos en la pista. Entre tanto clásico como “Misirlou” o “Secret Agent” también desgranaron su cancionero.
Creo que con esta unión, ambos han ganado ya que han creado un grupo con amalgama de sonidos, nada de aires folquis o surferos en exclusividad, lo suyo es tirar por varios derroteros. Las propias proyecciones daban rienda a un gusto común (no siempre pero había muchas películas de serie B o Z si me apuráis), dan buena cuenta de esas filias compartidas y que acompañaban en algunos casos como un guante a la música. Casos así ocurrieron con El Topo o con una película erótico-festiva que acompañó el cancionero más tórrido.
Tal y como ellos comentaron cuando abandonaban el escenario, el público quedó convenientemente calentado para una dosis de gran soul y recibió una dosis extra que le dejó anonadado. Sharon Jones está hecha para esto. Sus huesos llevan el soul, sus pies y sus zapatos llevan el soul y por supuesto su garganta lo desparrama por nuestros oídos. Es un torrente, y los Dap Kings que la acompañan suenan a banda celestial pero no solo eso, a banda con clase, sin perder, ni un ápice, ni un miligramo de fuerza.
Con un sonido esplendoroso (también Los Corizonas lo tuvieron), la banda va presentándose poco a poco, o más bien su guitarrista y maestro de ceremonias, Binky Griptite, nos comenta un poco que las cantantes saldrán poco a poco. Efectivamente, las dos coristas tienen su oportunidad y cantan cada una de ellas en solitario, sendas canciones. A continuación una mujer pequeña entra y ya notas su electricidad, la que recorre todo su cuerpo y que hace que no pueda parar.
No puedo evitarlo y tengo que ir al grano, las canciones que más me sonaron, pertenecían a su último disco (entre comillas ya que es una reedición), año 2011, Soul Time!, pero hubo una joya que debo destacar sobre todas las demás. Infravalorarla es llamarla joya, no se ha creado palabra que eleve a “lo mejor de lo mejor” lo que fue “When I Come Home”. No podría asegurar lo que duró el tema en directo pero Sharon Jones lo dio vueltas y vueltas, bailó literalmente con él, porque cuando llega a casa a Sharon Jones le gusta bailar y ya no recuerdo de cuantas formas distintas: hace el pollo, hace el “swing” y otra decena de bailes en los que reclama ser acompañada por la banda a intervalos regulares. La fuerza de ese tema, el cachondeo, su forma de moverse (¡¡y eso que no había parado!!) fue absolutamente extraordinaria. Tan solo con ver ese tema en directo el concierto hubiese sido más que suficiente ya que es una de esas interpretaciones difíciles de olvidar. Llegaba un momento que hasta sus zapatos debían arder ya que se los quitaba para poder seguir dando rienda suelta a su RITMO.
Pero Sharon Jones es de esas artistas que le gusta disfrutar con su público, tal vez por lo complicado que lo ha tenido, como ella recalca de varias formas. Y hace que al menos una persona del público suba a bailar con ella, momentos en los que no puedes evitarlo pero la música casi parece pasar a un segundo plano, pendiente del juego que se trae con el pobre, o afortunado, elegido para ser objeto de las atenciones de nuestra dama. Y así, hasta cuatro fueron las personas que a lo largo de cuatro temas, compartieron tablas con nuestros artistas.
Y por último, aparte de hacer una más que dura versión de “Its´s a Man´s World”, comentar lo curioso que resulta esa dualidad de una mujer, que en numerosas ocasiones comentó lo complicado que había sido llegar hasta donde está ahora (incluso la inclusión de esta versión llevó una presentación sobre la mujer y la maternidad con cierto toque amargo) y lo que es la actuación musical en sí, llena de cierta liberación absolutamente positiva y que no deja de transmitir más que auténtico goce, más que de vivir, de disfrutar de la vida. Algo que hay que vivir en directo, por mucho que los discos encierren gran calidad. LO QUE FUE EL ESPECIAL DE VINILOS 2011December 25, 2011 09:14 AM PST
AQUÍ OS SUBIMOS LO QUE DIO DE SI EL ESPECIAL DE VINILOS DE ESTE AÑO. CADA VEZ NOS JUNTAMOS MÁS PROGRAMAS PARA HACERLO ASÍ QUE EL BATIBURRILLO DE SONIDOS Y LA JARANA ES MAYOR PERO BUENO, ESPERAMOS QUE SEA PARA BIEN Y QUE LO DISFRUTÉIS. GENERALMENTE PONEMOS EL LISTADO DE DISCOS QUE SONARON PERO ESTE AÑO, AL MENOS EN MI CASO PREFIERO QUE OS SORPRENDÁIS CON UN PROGRAMA QUE, CURIOSAMENTE, SONÓ ESTE AÑO MÁS MACARRA, AUNQUE POR SUPUESTO TUVO SUS SALIDAS DE TONO. EN FIN, LOS PROGRAMAS MISCELANEA, EL CONFISCADOR DE SONAJEROS, RUTA 130 Y ROCK IN CHAINS, PINCHANDO VINILOS DE GRUPOS O NO GRUPOS QUE NOS GUSTAN, UN AÑO MÁS. Último programa del año con el notición de Tom Petty y algunas novedadesDecember 25, 2011 07:54 AM PST
Tom Petty - Live Anthology
December 18, 2011 06:49 AM PST
Dale Watson - The Sun Sessions
December 11, 2011 07:12 AM PST
Kevn Kinney.
Scott H. Biram - Bad Medicine
DEADSTRING BROTHERS: SALA LA BOITE. 24 DE OCTUBRE DE 2011
December 04, 2011 12:36 PM PST
Con Deadstring Brothers parece que sus máximas influencias artísticas hayan supuesto también una influencia tormentosa como banda. Los Deadstring Brothers que nos visitan en el 2011, distan mucho de ser aquellos teloneros de Marah que se comían el mundo. También distan de ser esa banda de polvo y carretera, de patear garitos y disfrutar haciendo lo que probablemente, mejor sepan hacer, que es atacar con ganas y garra su repertorio, lleno de buenas canciones.
Con esta nueva versión, a nuestro parecer, y mira que duele, nos encontramos con algo parecido a una banda y que no deja de ser un proyecto en solitario de su líder, con cierta carencia de chispa.
Solemos dejar una semana de paso para hablar de los conciertos, más bien para verlo con un poco de perspectiva, si es que eso es posible, y la verdad es que a este concierto no le sentó bien.
Puede que la culpa la tenga que el nivel es muy bueno, exageradamente bueno según que casos hoy en día, eso podría hacer que por comparación (sí que son odiosas, sí
Una de las pocas cosas que no me gusta en un concierto de clásico rock ´n´ roll es que se venga con la opción de cumplir la papeleta, con el consiguiente concierto fofo y falto de chispa. Y eso es lo que ocurrió la pasada noche. Puedes pasar por alto que un concierto de esas características solo se sostenga por una cuidada elección del set list, y no fue el caso, que la actual banda no tenga ni un solo miembro antiguo, que sonasen a banda de acompañamiento. Ojo, no que lo sean, si no que sonasen a ello pero al final todo ello junto acaba pesando.
No fue un concierto lastimoso, llegaron, tocaron (brevemente, por cierto) y se fueron. Y eso es lo malo, que conciertos así puedes verlos a montones.
Pensemos que fue una mala noche, al fin y al cabo, podéis leer aquí nuestra opinión sobre otro concierto suyo al que tuvimos la fortuna de acudir. Pensemos que Kurt Marshke está en una etapa de transición y confiemos en que en el futuro encuentre a otro tipo de la calidad de Spencer Cullum que nos haga pensar, o mejor, sentir que las palabras que dijo en el concierto: “Esta es la mejor banda con la que he estado nunca y son mis mejores amigos”, no nos suenen tan tibias, como tibio fue el concierto, y ardamos en deseos de volver a verlos. ALELA DIANE & WILD DIVINE: TEATRO LARA 26 DE OCTUBRE DE 2011
November 04, 2011 04:11 AM PDT
El reciente conocimiento de Alela Diane no nos había quitado ganas de presentarnos en un entorno como es el teatro Lara, en el que curiosamente, éramos gratamente primerizos. Y digo gratamente, porque fue muy útil para el entorno del concierto, la sorpresa de un lugar que se transformó en un cálido salón con chimenea, hogareño y muy agradable.
Dejando de lado las primeras subjetividades, Alela Diane se presenta con una gran colección de canciones bajo el brazo. El que es su último disco “Alela Diane & Wild Divine”, se transformó en el protagonista de la noche debido a la enorme presencia que tuvo en el cancionero de la artista. No puedo asegurarlo, pero poco faltó si es que realmente no tocaron todas las canciones de dicho álbum. Y es, para nosotros, de agradecer ya que de su discografía, es nuestro favorito, junto con “The Pirate´s Gospel”, el cual tuvo su buena presencia. Pero luego volvemos a este disco.
Sencillez es en este caso la palabra para definir el concierto. A todos los niveles, Alela Diane trató con el público con suavidad pero sin ningún tipo de ñoñería. Tal vez todos nos sentimos al abrigo de la intemperie en este entorno y nos sumimos en el arrobo de su voz y de la elegancia de sus instrumentistas. “Of Many Colours” fue la canción encargada de llevarnos de la mano a lo largo del concierto, como una cálida brisa. Los encargados de darnos hospedaje fueron el marido de Alela y su padre, que le cubrieron las espaldas con la guitarra, y el segundo de ellos, también con la mandolina. Se fueron desgranando las canciones con el grupo al completo y alternando nuevo disco con el resto de su discografía, mención especial para “Elijah”, en la que el trabajo de todos fue muy bueno, al ir consiguiendo un suave crescendo de la canción, que gana en intensidad de forma casi imperceptible. Tal vez hacia la mitad del show, nos quedamos en un set acústico junto a su padre, en la que destacaron “Third Feet” y “Rifle”, de agradecer la compenetración (supongo que es normal) que hay entre ellos así como la inclusión de un nuevo futuro tema.
Tras la vuelta de los instrumentistas al completo y algunas pequeñas bromas en español, se nos regaló tal vez dos de los mejores momentos del concierto. En primer lugar, “Suzanne” que fue la encargada de cerrar el concierto antes de los bises. El grupo al completo, se dejó llevar en una jam, aumentando, no exageradamente, el tono roquero del concierto, y haciendo una labor tanto el batería como el guitarrista, de mérito. El primero por lo detallista a lo largo de la canción, percutiendo de muy distintas maneras, llenando de matices la canción, y eso de forma muy suave. El segundo, aportando un guitarreo, tal vez muy academicista pero consiguiendo un gran efecto. Y en segundo lugar, tan solo por orden cronológico, el primero de los dos bises, la canción que cierra su mencionado “The Pirate´s Gospel”, “Oh!, My Mama”, que sonó extremadamente emocionante, hasta la congoja, y nos hizo, por otro lado, maravillarnos de lo que fue una constante: los matices, suaves, hermosos, de la voz de Alela Diane que nos sumergieron a lo largo del concierto, en una sensación de bella placidez. HANK WILLIAMS III: GHOST TO A GHOST/GUTTER TOWN
October 16, 2011 08:34 AM PDT
Aprehender lo que es un álbum como este después de haberlo escuchado (en su totalidad) media docena de veces, es poco menos que imposible, pero me puede la pasión por lo que he escuchado.
Sobre el álbum se puede divagar y llenar o rellenar páginas y páginas hablando del negocio musical, de lo que es el riesgo en música, de lo que es y no es el talento, de estilos. Algo de lo que se puede hablar también acerca de su creador, Hank Williams III.
Nos enfrentamos a treinta cortes, que no canciones, y eso, o eres Dios, o tu Musa es muy agradecida o las drogas te han llevado a un estado superior al de todos los mortales y que solo el tiempo hará que éstos puedan apreciar la inspiración que te ha llevado a parir semejante obra, porque si no, lo menos que te puede ocurrir es que te salga una obra irregular. Esto es lo que le ha ocurrido a Hank Williams III, que su obra es irregular. ¿Qué entendemos en este caso por irregular? ¿Que tiene canciones buenas y otras malas? No, es un disco con riesgo, así que aquí eso no vale. Quiere decir que su abanico de posibilidades es demasiado amplio, que lo explorado es muy diferente y que por tanto, tú (y yo) como oyentes, nunca nos decantaremos por una escucha completa del disco porque nuestro estado de ánimo quiere y pide ciertas cosas en algunos momentos, pero no lo acepta todo.
Lo primero de todo, Hank Williams III, no ha probado aquí nada que no haya intentado en su álbum, “Straight to Hell”, maravilla, y que tenía un segundo cd, lleno de cierta abominación sonora que yo no he podido llegar a escuchar (me lo han contado). Pero aquí lo ha perfeccionado. Al igual que aquél disco, este tiene una primera parte/disco, llamémosla “Ghost to Ghost” que no supone demasiada diferencia con todo lo publicado anteriormente por Hank. Su inicio es country clásico, con su voz típica y sus músicos, dos primeras canciones muy buenas en su estilo, continúa con “Riding the Wave”, clásico country-hard rock del caballero Williams. Te das cuenta de que Hank no necesita de murallas sónicas para sonar agresivo. Las guitarras eléctricas malcaradas se encuentran al mismo plano que todos los instrumentos. Constituyen un todo, solo él lo sabe hacer así. Genial. La cuarta canción es un pequeño aviso de lo que se nos avecina en “Gutter Town” la segunda/parte disco, con ambientes zydeco-cajún, gracias a los sonidos creados por el acordeón.
Tranquilos, no voy a ir pista a pista que son treinta. Aunque ganas entran, Por ejemplo, la preciosa “The Devil is Movin´ in”, tiene unos teclados hacia el final que recuerdan a Pink Floyd (¿?) y tiene un ambiente que te lleva a alguno de los cortes más innovadores de su penúltimo álbum, “Rebel Within” (a la memoria me viene “Karmaggedon&rdquo
Bueno, hasta aquí, el disco puede descolocar ligeramente a sus seguidores (aunque no lo creo) por canciones como “Time to Die”, “Ghost to a Ghost” o “Troopers Holler”. Para la gente fácilmente escandalizable, debería dejar de escuchar el disco aquí y se quedará en una obra magnífica. A la altura de sus obras anteriores, de un nivel altísimo.
Para los más fanáticos, lo que viene a continuación se puede tomar de muchas maneras. Por ejemplo: intentar perderte en una especie de banda sonora sobre una ciudad podrida hasta los cimientos, en la que te vas encontrando personajes que te cuentan cosas. Las humedades, sonidos metálicos de industrias contrastan con canciones, en buena parte de estilo zydeco y cajún (ya nos lo avisaba). A los amantes de estos estilos, de grupos como Beausoleil, Red Stick Ramblers, Mama Rosin, disfrutaréis de esta parte. Con apertura de miras claro, porque el estilo que aquí impera es el estilo Williams. Un sonido más sucio, mucho menos jazz. Además, el cantante se deja llevar por un estilo mucho más agudo y chirriante a la hora de modular su voz.
La introducción llamada “Going to Gutter Town”, con sonidos de campo, grillos, hierba y un tipo cantando que se dirige a la ciudad de las alcantarillas, es una forma fantástica de introducirnos en el mundo que viene a continuación. Parece que se abandona una parte más campestre para ir hacia terrenos más oscuros. Los cortes zydeco como “Dyin´ Day” nos liberan con su aire festivo de cortes fantasmales como “The Dirt Road” o “The Dream Before”, por no hablar de los tandem vocales dignos de del fin del mundo como son “Trooper Chaos” y “Chaos Queen”. Y para el final se deja otras dos pequeñas sorpresas, la colaboración zydeco con Tom Waits en “Fadin´ Moon” y la muy Primus de ultratumba (pero sin bajo), junto a Les Claypool para cerrar el disco con “With the Ship”.
Creo que había que intentar describir un poco el disco pero lo que realmente importa es que, al igual que ha ocurrido con The Black Crowes al formar su propio sello, Hank Williams III ha podido desarrollar sin problemas todo lo que le apetecía sacar, haciendo caso de si mismo, y eso actualmente es algo muy a tener en cuenta. Hay que pensar que su historial con su anterior discográfica ha sido, cuanto menos, problemático y que por medio de demandas al final vio la luz “Straight to Hell”, con lo que la libertad creativa, unida a su inmenso talento, nos ha dado, al menos por el momento, una obra absolutamente imprescindible. THE DELTA SAINTS: SALA LA BOITE, EL 5 DE OCTUBRE DE 2011
October 13, 2011 12:47 AM PDT
En pocos días hemos disfrutado de dos muy buenos conciertos, The Pine Hill Haints y The Delta Saints, ambos muy diferentes entre si. Hoy nos vamos a centrar en The Delta Saints, teniendo en cuenta lo muchísimo que ya hemos hablado de los maravillosos Pine Hill Haints.
Cual fue nuestra sorpresa cuando nos encontramos con una sala con muy buena entrada (hay que tener en cuenta que tocaban en nuestra ciudad el mismo día que Marah) al tratarse de un grupo que de momento tan solo tiene en su trayectoria, dos E.P.s, ambos de gran calidad, por cierto.
Pero vayamos al grano. Aún más jóvenes de lo que pensábamos, sólo su apariencia lo delató, y tal vez cierta actitud sobre el escenario. La de un grupo de breve trayectoria cuyos componentes disfrutan unos de otros, casi con cierto candor. Por supuesto, son un grupo perfectamente compenetrado, con cierta actitud romántica hacia la música que ejecutan, creo que por eso en ellos no hay solamente tradición, a pesar de provenir de Nashville, también la alegría de estar descubriendo algo nuevo y de dejarse sorprender unos por otros.
Los máximos exponentes de esto que comento, tal vez fuesen su harmonicista (Greg Hommert) y su cantante (Ben Ringel), este sentado como los viejos hombres del blues y con del dobro en casi toda la actuación, salvo en los momentos que sacó de la parte de atrás del escenario una pequeña guitarra que sonaba como un trueno. El primero cantando cada una de las canciones, dejándose llevar por ellas, concentrado e intenso escuchando a cada uno de sus compañeros. El segundo encantado cada vez que su guitarra solista (Dylan Fitch) se dejaba llevar, tanto con el instrumento como bailando con sus pies al aire.
Si alguien se pregunta, cómo es su sonido en directo, por supuesto, tiene todas las características que encontramos en su sonido enlatado. Un cantante que brilla con luz propia, de los que hacen que la vena de su cuello se hinche, para disfrute del personal concentrado, muy, muy excitante. Además, y eso también choca un poco, con la sangre fría de hablar tranquilamente entre canción y canción, intentando hacer caso omiso de las barreras lingüísticas, ya sea presentando las canciones, hablando de sus orígenes o contando pequeñas anécdotas de sus gira por Europa. Un guitarra solista imaginativo y bastante desinhibido, perfecto compañero del harmónica, cosa que se demostraba en los juegos musicales que se traían entre ellos. Esto produce un sonido robusto, salvaje por momentos que se deja llevar por las “jams” pero no de forma excesiva y sí muy efectiva ya que las canciones vuelan pasándose en un santiamén.
Como es normal con solo dos E.P.s, sonaron buena parte de sus canciones, amén de versiones y canciones de su próximo nuevo disco. Hay que tener en cuenta que fue un concierto largo (casi hora y tres cuartos) y es difícil quedarse con solo una parte. Por diversos motivos, me quedo con “Momma” una canción que invita a vocear como alma que lleva el diablo, cosa que por supuesto ocurrió, con el público muy volcado. De lo mejor de su repertorio. Por otro lado, “A Bird Called Angola”, esta la elijo por la excitación que produce entre el público, que ya la pedía antes de que la tocasen, con lo cual suponeros la alegría cuando llegó. Y por último, tal vez mi preferida del concierto, una canción de su próximo álbum, que si no entendía mal se llama “Death Letter Jubilee”, y que a más de uno nos dejó con la boca abierta con ese final torrencial, que te hace mover las piernas muy a pesar de ti mismo, como si estuvieses poseído y que pulsa esa cuerda en tu tripa que te mantiene tenso, mientras la están ejecutando. Si habéis tenido esa sensación en algún concierto (espero que sí
¿Las versiones? “Hard to Handle” y “Johnny B. Good”. ¿Qué os pensabais? TWILIGHT SINGERS: SALA CARACOL 5 DE JULIO DE 2011
July 10, 2011 03:35 PM PDT
Lo que saqué en claro del concierto de Greg Dulli y sus Twilight Singers es: Genio y Figura.
La puesta en escena es de cierta penumbra, resulta cálida en cualquier caso y vemos nada más empezar que va a ser un concierto con matices: a la derecha del escenario, muy adelantado, hay un teclado que no va a ser propiedad absoluta del señor Greg Dulli, no. Un tipo muy normal, llamado Rick Nelson nos va a sorprender con semejante instrumento y también con el violín.
Y es que así fue, hubo matices y hubo una gran banda detrás. No sé si hay gente que estuvo durante todo el minutaje pendiente de nuestro hombre. Nosotros no. Tan solo ver como Greg Dulli podía pasar a de cantar un fragmento de “Fever” hasta que solo se oía su voz, para que poco después el batería continuase aporreando como un poseso el entrecortado ritmo de “Too Tough to Die” fue uno de los primeros puntos álgidos de un concierto que tiraba hacia cierta épica, sin dejar de lado el vertiente más intimista de Greg Dulli, especialmente cuando se hacía cargo del piano.
El comienzo fue atronador con el inicio “Last Night In Town/Fat City”, con mucha conexión entre el público y un Dulli que entiende su posición en el panorama musical pero que se comporta como un niño que estuviese jugando con su juguete preferido: ya se lo conoce, pero disfruta de él, es un hábito que necesita. Y así se presentaba con una sonrisa resplandeciente pero también caminando con E-S-T-I-L-O, estilo, alrededor de los componentes de su banda. Pero continuemos con el set, con el concierto. Parece que el momento clave en el que parece que todo el público quedó volcado, empezó con “Forty Dollars” y su homenaje a The Beatles.
Pegamos un gran salto hacia delante, saltándonos la mencionada “Too Tough…” y la coreada (con razón) “Teenage Wristband” y parece que otra gran sorpresa va a ser una de las últimas canciones de su último álbum llamada "Never Seen No Devil". Decir que fue inmensa es decir poco, unos riffs a costa del guitarrista propios de Bo Didley dieron un desarrollo entre músicos fascinante, amén de haber aprovechado para introducir una sección rítmica en la que colaboraba un contrabajista, la canción pantanosa donde las halla tuvo un íntimo juego entre Greg Dulli y su guitarrista Dave Rosser, muy empática, explotando toda la banda y finalizando con un homenaje en el estribillo de una de las canciones magnas de Afghan Whigs: Miles iz Ded. Para la gente que esperase más maná de su antiguo grupo, el chasco sería mayúsculo y se tendría que conformar con este breve destello.
Y los bises, fulgurantes, gran resumen de su actuación, con una magia muy especial. “The Killer”, la única canción que nos presentó Dulli, se inició con él como gran estrella, primero con el inicio al piano y posteriormente con el único sonido de su voz, rayando una intensidad enorme muy deudora de su estilo y de esa expresividad tan peculiar que es tan característica de su voz. Posteriormente volvieron con el sonido más directo con “Gunshots”. Mención aparte mereció aquí el mencionado Rick Nelson que cuando los coros lo requerían, y después de haber pasado un concierto muy concentrado, se dejó la visceralidad, no solo en las cuerdas del violín sino también en los coros donde se dejó otras cuerdas, las vocales. Y se finalizaron los bises con “Esta Noche”, broche de lujo, síntesis del concierto en la que, al igual que había aparecido el último al final de los bises, se fue Mr. Elegancia, el primero, mereciéndose esos dos últimos minutos finales en solitario, una banda, más que digna de respaldar a uno de los tipos más únicos de hoy en día.
Sí, la sensación con Twilight Singers fue la de una sabrosa comida en la mejor de las compañías y que no hartó en ningún momento. Y que, por varios pequeños detalles, se recordará a lo largo de los días, de los meses y probablemente más allá. THE GREAT CRUSADES: SALA LA BOITE 15 DE JUNIO DE 2011
June 23, 2011 09:35 AM PDT
Corren buenos tiempos para los conciertos en directo y corren buenos tiempos para el descubrimiento de bandas no muy conocidas con un legado amplio y envidiable. Es el caso que nos ocupa.
Estos cuatro caballeros de Chicago, ciudad de gangster, tienen una carrera muy amplia, de consecuente evolución e inquietud y que consecuentemente a cristalizado en álbumes muy ricos, tanto en influencias, como en talento para amoldarlas y resultar un híbrido no demasiado extraño pero que te descoloca ya que, sin saber exactamente de dónde sale, han conformado un sonido y unas canciones que suenan exclusivamente a ellos a la par que las suaves brisas de heterogéneas influencias se abren paso por nuestros oídos.
Fiction to Shame es su último larga duración, por poco tiempo ya que en breve publicarán su siguiente obra de inteligente título: Who's Afraid of Being Lonely?. Como en nuestros oídos la primera está recientísima y grabada a fuego en las orejas, echamos de menos mayor hincapié en esta obra, pero nada que objetar a un repertorio que cubrió ampliamente toda su discografía.
Se presentaron con impecable sobriedad de traje, respaldados por sus instrumentos y ya de primeras se veía que al igual que ocurre con muchas bandas que no pueden venir con colaboradores, los múltiples matices de sus grabaciones darían lugar a un sonido más directo, eso sí, sin dejar de lado la impecable sonoridad del teclado en temas como “Sons & Daughters”. Además, la impecable precisión de un batería, tocando cual Slim Jim Phantom, de pie, con un estilazo y con una forma de adornar las canciones, muy difícil de encontrar por ahí fuera.
Una de las bazas que le aportan ese no sé qué especial al grupo, que lo hace tan reconocible, es sin duda su vocalista, con una voz llena de dramatismo, de dramatismo duro, nada de una voz llorona o blanda, más bien templada por mucho polvo reseco acumulado en su garganta y muchas experiencias sentimentales que sin duda han recubierto las cuerdas vocales de una fuerza única. Además, no quita, como las dos caras que todos tenemos, para que su voz adopte un gamberrismo muy sano. Ejemplo de las primeras pueden ser “Feel So Good to Be in Bed With You”, una de las canciones estrella de su primer álbum, o “Fiction to Shame” (que a pesar de sus múltiples diferencias, musicalmente no puede dejar de traerte a la cabeza el “Trouble” de los Jayhawks). Como ejemplo del segundo, de hecho el cachondeo predominó mucho más, esa “Spinnin´ Head” que hizo lo propio con nuestra cabeza o su versión de “When Jesus Just Left Chicago”. De hecho, interaccionaron enormemente con el público, pasando el sector femenino a encargarse de bailar, las maracas y la pandereta sobre el escenario o también esa respuesta a los coros entre público y grupo con “Lucky”, gracias a la magnética personalidad de Brian Krumm que no se lo pensó ni un segundo a la hora de saltar del escenario para recolectar personal por toda la sala para que fuese a primera línea de tiro, o de escenario.
La pena y la grandeza a la vez es precisamente, que a pesar de la amplitud del repertorio, dejasen de sonar enormes temas, como “Got Down On My Knees”, “You Wish” o “Chevy Nova” pero algo hay que sacrificar cuando en canciones como la mencionada “Lucky” o su personalísima versión de “The Killing Moon”, dejan respirar, la canción, desarrollándola con tiempo, haciendo que penetre, y especialmente con el tema de Echo & the Bunnymen, los pelos se pusiesen de punta, concentrando una intensidad magistral. Un absolutamente claro punto álgido musical en el concierto.
Esperemos que próximamente mucha gente pueda volver a disfrutar de música tan artesanal como pasional. Y además, mucho más personal de lo que pudiera parecer en un principio. ¡Chapó! Next Page |
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